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viernes, 6 de febrero de 2015

Clikea por los Derechos Humanos

Por Danny Rousseau

Clikea por los Derechos HumanosSiempre nos agrada leer historias con finales felices. Los programas y películas románticas nos muestran el deseo de nuestros corazones y hasta las más sangrientas nos enseñan que hay luz al final del camino. Particularmente me encantan las películas que dicen "basado en una historia real", porque escapa un poco de la frase cruel que dice "la realidad, supera la ficción"... Hago referencia a lo que vemos porque noto con preocupación que la tecnología y los avances de la ciencia están diseñados para crear personas cabizbajas, inmersas en mini-computadores que les alejan de la realidad en la que en el momento se encuentran; pero lejos de condenar este fenómeno en el que estamos inmersos, agradezco que los avances sean tales que desde mi habitación pueda estar en tiempo real conectado con personas en todo el mundo y que la barrera física es derribada así como las distancias... Esto no es todo...

Mientras más lejos llega una persona a través de su teléfono, más rápido huye de su entorno impidiéndole darse cuenta de lo que se va deteriorando por falta del cuidado, que antes de todos estos avances, era necesario mirar... Desesperados buscando la luz al final del camino pasamos de ver la necesidad del que no tiene medios para huir de su realidad esperando con ansias que una mano amiga le brinde sino un final feliz uno mejor que el que le espera.

Es necesario usar la tecnología para mejorar la calidad de vida. Hoy podemos hacer tantas cosas con un clik de nuestro ordenador. Seguro que no sabías que en (no pocas) ocasiones esa luz al final del camino para muchas personas no se trata de otra cosa que la luz que emite la pantalla de tu celular, con un clik puedes salvar vidas literalmente, mejorarlas y ayudar a que los derechos de esa o esas personas sean respetados... ¡Clikea por los Derechos Humanos! En la misma medida que nos convirtamos en luz entonces habrán más historias con finales felices. Quizás no seamos los protagonistas pero podemos cambiar el guion de algunas.

lunes, 24 de noviembre de 2014

¡Entre Derechos y Prejuicios!

Compañeras, compañeros, amigas y amigos, hermanas y hermanos todos… 


Aquí estamos nuevamente para honrar la sugerencia que nos hicieran el 21 de junio de 2011 cuando entregamos más de 1300 firmas de ciudadanas y ciudadanos que solicitaban el cese a la discriminación y a la homotransfobia institucional en el estado Bolívar, documento que entregamos en manos del diputado Juan Carlos Figarella, ante los ojos de diputadas, diputados y asistentes de la marcha, quien en la oportunidad bromeó pidiendo que le llamásemos ojitos lindos. Entregamos ese documento con el apoyo de la comunidad firmante y... ¿Se hizo algo con las firmas entregadas?

No podemos pasar por alto esa pregunta…

En aquel entonces, cuando nos cedieron el derecho a palabra, expresábamos que no tenemos un marco jurídico que nos avale, que fuese inclusiva y que nos diera protección social, hablamos de:
  • La discriminación que padecemos desde la familia, porque nacemos de familias heterosexuales. 
  • En el colegio, por los programas de educación que van siendo revisados y reformados a placer, según sea el prejuicio dominante, subestimando la capacidad que tienen niñas, niños o adolescentes para discernir, hasta que tarde o temprano sucumbe la inocencia y da paso al prejuicio por sugestión. 
  • La homotransfobia en las instituciones que se suponen sean garantes de nuestra salud e integridad física pero terminan siendo una amenaza a la autoestima propiciando tendencias que ponen en peligro el disfrute y libre desenvolvimiento de la personalidad del cual habla nuestra Carta Magna en sus artículos 19, 20 y 21.
Lea más en ¡Igualdad! El grito que Bolívar dio

Quizás fue mucho lo que se habló en aquel entonces sobre la homotransfobia, los prejuicios y hasta de Dios. Quizás ahora comprendemos mejor que no es con una marcha y un acto representativo que se logran los cambios sino con una concentración participativa y protagónica. Y es por eso que hoy volvemos, no como una organización que lucha por la defensa de los derechos de las minorías vulnerables, porque como tal pedimos que tuviesen un pronunciamiento similar al que han tenido el "Día del Agua" o el "Día de la Madre", y aún estamos esperando la respuesta a dicho comunicado. ¡Ahora venimos a hacer uso de nuestro poder como pueblo legislador!

Cuando nos reunimos, como comunidad, surgen acaloradas polémicas, no crean que no, porque existe una disyuntiva: Gracias a nuestro Presidente Hugo Chávez, somos tomados en cuenta, porque son 12 años de lucha y resistencia en los cuales la comunidad SexoGéneroDiversa se organizó y decidió conquistar sus derechos para ganar espacios dignamente, luchas que se iniciaron en la capital del país y, hasta entonces, los legisladores venezolanos consideraron que podían aprobar algunos derechos. Entonces dieron su primer pasito con la promulgación del derecho a la vivienda y con la nueva ley orgánica que protege a la trabajadora y al trabajador.


En Bolívar este movimiento organizado existe desde hace ya 5 años, comenzando nuevamente en la historia de la emancipación, al seguir el ejemplo que Caracas dio. Ahora, los movimientos han cobrado fuerza y están en todo lo ancho y largo de nuestro país y, pese al prejuicio e indiferencia de muchos, comenzamos a ser visibles.

Son muchos los peros sin justificación que nos ponen para otorgarnos una colaboración, por ejemplo: un bus para trasladarnos hasta acá, un espacio para educar y formar. Nos invisibilizan haciendo caso omiso a nuestros llamados y, no sólo eso, sino también, eliminando los únicos canales de comunicación que nos unen a las personas que pueden coadyuvar al logro exitoso de una actividad. El prejuicio, hermanos…

Esperamos que no se nos tilde de contrarrevolucionarios; por el contrario estamos aquí haciendo revolución, pero aún esperamos VERDADEROS avances, no TÍMIDOS avances. Venezuela está quedando rezagada como el último país de América en reconocer derechos iguales para la sexodiversidad…

Y camaradas… El presidente está haciendo su trabajo, pero ¿ustedes? ¡Ustedes que son quienes legislan! Me perdonan, pero NO parecen REVOLUCIONARIOS porque sus prejuicios les preceden.


En un país como CHILE de ultra derecha hay más DERECHOS para la comunidad sexodiversa que aquí. Igual en Colombia.

En materia de inclusión hemos logrado tener vivienda pero aun así las parejas HOMOSEXUALES no podemos casarnos y formar un hogar. De igual manera las PERSONAS transexuales (MUJERES u HOMBRES) tenemos cédulas pero no tenemos derecho a la identidad de género autopercibida y ser quienes somos... Y esas son cosas BÁSICAS para el ser humano.

ARGENTINA hace casi dos años aprobó el Matrimonio y la Ley de IDENTIDAD. Sabemos que fue ardua la toma de decisión pero aún así un mes después las personas transgéneros en toda ARGENTINA están cambiando su identidad. El primer día 1200 solicitudes sólo en Buenos Aires. En COLOMBIA hay una LEY anti DISCRIMINACION y las personas pueden cambiar su IDENTIDAD por su propia voluntad.

En Venezuela, la LEY de IDENTIDAD no está aprobada, la Ley de MATRIMONIO y UNIONES CIVILES no está aprobada, la Ley antidiscriminación y tipificación de crimenes de ODIO no está aprobada.

Ahora puedo optar para una vivienda… ¿Dónde queda la protección, cuando uno muere? La pareja queda en la calle porque legalmente no es propietaria sin el VÍNCULO MATRIMONIAL.

Protección legal de derechos. Ese es el punto de partida, no al revés.

La reforma de la LOTT esté año excluyó a las personas transexuales, quedaron por fuera... Literalmente en la avenida...

Ustedes se preguntarán: ¿Qué ganamos con casarnos, si ya reconocen las parejas de hecho y no hay necesidad de otra ley superior? El artículo 77 de nuestra Carta Magna debiera proteger a la familia, al matrimonio sin hacer distingo de sexo, porque el reconocimiento legal de las uniones de parejas del mismo sexo abre las puertas a todas las demás leyes que son negadas:
  1. Reconocimiento de las familias homoparentales
  2. Protección de niños, niñas y adolescentes en caso de fallecimiento de alguno de los padres o madres,
  3. Derecho a sucesión de bienes, créditos bancarios en conjunto… Y demás.
  4. Derecho al libre desenvolvimiento de la afectividad con tu pareja sin que se forme el hoyo constitucional de actos fuera del orden, la moral y buenas costumbres como garfio para someternos.
Cuando se asume el cargo de elección popular no se trata de defender un partido político ni sólo a un sector de la población, se les elige para defender la dignidad de cada ciudadana y ciudadano de ser humano, una persona que tiene derecho a tener derechos como todos.

No venimos pidiendo favores, somos el pueblo gobernante y como tal debemos sentarnos en una mesa de trabajo donde se exponga y acordemos que:
  1. El CLEB promulgue un “Día Estadal contra la Homofobia” y proponer la fecha del 17 de mayo para que coincida con el “Día Internacional contra la Homofobia”, nombrado así en la historia debido a que el 17 de mayo de 1990 la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.  
  2. El CLEB legisle en materia de no discriminación por orientación sexual y expresión de género en las áreas de educación, salud, seguridad social, vivienda, trabajo, consumo, etc., incluyendo un organismo receptor de denuncias de discriminación, investigación de delitos por homolesbotransfobia y sanciones civiles y penales. Estas regulaciones se incorporen en una Ley que proteja contra las discriminaciones de cualquier índole.
  3. Asimismo, proponer que durante el marco de la celebración del “Día Estadal contra la Homofobia” se realice una sesión especial con actividades que incluyan la participación del colectivo GLBTI, así como han realizado en otros días de resonancia mundial como el “Día Mundial de la Mujer” y  el “Día Mundial del Agua”, y se invite a los medios de comunicación para la difusión de las actividades que se adelantan en el CLEB en materia de Inclusión.
Fuente:

lunes, 21 de julio de 2014

Orgullo Guayana Solicitó Cese a la Homotransfobia

Orgullo Guayana Solicitó Cese a la Homotransfobia Institucional en el Estado Bolívar


Orgullo Guayana, comunidad GLBTI y estudiantes, hacen entrega a los diputados del Consejo Legislativo la carta y las firmas solicitando el cese a la homofobia en organismos gubernamentales del edo. Bolívar

La homotransfobia institucional se refiere a las formas en que organismos gubernamentales, empresariales, profesionales, educativos o religiosos nos discriminan sistemáticamente por nuestra orientación sexual o identidad de género. La estigmatización social atenta contra nuestra dignidad, dificulta la integración social, el bienestar y el desarrollo personal de miembros de la comunidad. Las agresiones de las autoridades son una violación a nuestros derechos humanos aunque se apoyen en códigos o reglamentos que operan para legitimar estas agresiones.



Sres. Legisladores:
Consejo Legislativo del estado Bolívar

Reciban un cordial saludo de parte del colectivo de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (GLBTI) de nuestro estado. Hemos sido testigo del trabajo que han venido realizando como legisladores y de la voluntad que tienen para hacer cumplir las leyes. Por tal razón, no podemos quedarnos tranquilos ante las vulneraciones a las cuales hemos sido sometidos. Nos hemos organizados y tomado la iniciativa de acercarnos a ustedes para hacerles llegar nuestras palabras sinceras:
Dentro de colectivo GLBTI hacemos vida seres humanos de distintas clases sociales, razas, profesiones, culturas y religiones, es decir que somos un gran número de personas que diariamente estamos en la misma lucha que cualquier otra persona para alcanzar sus metas. Aun así, hemos sido ignorados o agredidos no sólo por miembros de las instituciones públicas que debieran ser garantes de nuestra seguridad integral y acceso a los servicios de salud, sino incluso por otros ciudadanos que, de una u otra manera, interfieren con nuestro disfrute de esos derechos.

La homolesbotransfobia institucional se refiere a las formas en que organismos gubernamentales, empresariales, profesionales, educativos o religiosos nos discriminan sistemáticamente por nuestra orientación sexual o identidad de género. La estigmatización social es una forma de discriminación que atenta contra nuestra dignidad, dificulta la integración social y, por tanto, el bienestar y desarrollo personal de miembros de la comunidad. Estas agresiones por parte de las autoridades constituyen una violación a nuestros derechos humanos aunque se apoyen en códigos o reglamentos que operan para legitimar estas agresiones.

La homolesbotransfobia institucional nos afecta, cuando somos víctimas de crímenes cometidos por aversión a los GLBTI y las autoridades procuradoras de justicia actúan con indiferencia, desprecio y negligencia. Incluso, el prejuicio y el repudio a la conducta homosexual llevan a culpar a la propia víctima y justificar inconscientemente a los asesinos, quienes actúan con total impunidad, bajo el amparo de una opinión pública que guarda silencio y no hace presión para que se investigue y esclarezca este tipo de crímenes. La omisión refleja una clara connivencia o negligencia en la defensa de los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas.

Para nadie es un secreto que cuando vamos a los organismos de seguridad pública a colocar denuncias por delitos o violaciones a nuestros derechos humanos somos objetos de burla por parte de los funcionarios públicos, llevándonos de un lugar a otro para exhibirnos como si nos tratáramos de fenómenos de circo y los demás también disfruten del “espectáculo”. Cuando somos acusados de actos que otros consideran contrario a las buenas costumbres, los agentes de la seguridad ciudadana nos abordan con un lenguaje intimidante, donde el chantaje no se hace esperar y en muchos casos incluye la solicitud de dinero y/o favores sexuales con el supuesto de evitarnos el proceso judicial y el consabido escarnio público o familiar.

La homolesbotransfobia nos afecta, cuando acudimos a los hospitales y el personal de la salud nos identifica como GLBTI y nos trata como propiciadores de enfermedades infectocontagiosas, rechazando, aislando y maltratándonos con gestos de repulsión y asco, apartando en ocasiones las prendas de vestir con la ayuda de objetos inusuales con tal de evitar tocarlas o negándonos la administración de medicamentos e información útil para nuestro tratamiento.

Como revolucionarios nos vemos en la obligación de hacer autocríticas al proceso y dado que los derechos impactan en la salud individual y colectiva proponemos:

1. Seleccionar cuidadosamente al personal que trabaje en asuntos de seguridad y salud pública. La formulación y ejecución de políticas públicas de empleo dirigidas a erradicar la discriminación por parte de los entes gubernamentales hacia miembros de nuestra comunidad, que apoyen y patrocinen la reinserción laboral de personas transgéneros y transexuales, para lograr un avance visible en la despatologización de esta variante de nuestra sexualidad. Cabe destacar que las trans son el grupo más vulnerado pues su rechazo comienza en el hogar y continúa en las instituciones públicas y privadas impeliéndolas a sobrevivir como servidoras sexuales en las vías públicas donde están expuestas a ser blanco fácil de abusos y crímenes.

2. Implantar un nuevo protocolo de atención a las personas GLBTI no estimagtizante y apegado a los Derechos Humanos que garantice nuestra cobertura sanitaria integral y acceso a la justicia. Adoptar campañas de sensibilización y orientación a todo el personal que labora en la gobernación, alcaldías, comunas y otros entes gubernamentales como medidas de instrucción y adiestramiento para mantener el respeto a la autonomía del individuo a sus creencias y preferencias.

La presencia de actitudes prejuiciadas en las instituciones de salud y seguridad disminuyen la posibilidad de ayuda a los miembros GLBTI y generan desconfianza que obstaculiza las políticas de educación y prevención de delitos o afecta la credibilidad del sistema, impide que los usuarios accedan voluntariamente a los servicios, y atenta contra el derecho al bienestar y conociendo que no hay nada más democrático que las enfermedades esto no sólo termina afectando a los GLBTI sino a toda la sociedad.

En base a lo dicho, en reiteradas ocasiones, por nuestro presidente Hugo Chávez es necesaria la inclusión dentro de nuestra nueva política y para ello se debe eliminar todo tipo de discriminación y homofobia institucional. El líder de esta revolución en una ocasión dijo: “los homosexuales también tienen sus derechos”, esto fue en el Aló Presidente 131. Es hora se avanzar en materia de inclusión.

Como órgano gestor de un estado tan colmado de nuestra colectividad GLBTI es menester ser pioneros en el avance referente a esta materia. Este gobierno nos habla de reivindicaciones e inclusión y queremos formar parte de una política que gestiona a favor de todos y todas, sin discriminación. Contar con su apoyo es indispensable en esta lucha y sabemos que ustedes pueden coadyuvarnos para lograr estas metas en beneficio de todas y todos. Hay que avanzar por un mismo sendero, sin perder la semántica de lo que queremos, una Venezuela que realmente sea de todos.

Las organizaciones y personas abajo firmantes venimos a requerir al Consejo Legislativo del estado Bolívar el cumplimiento de sus deberes y exigimos que se modifiquen y deroguen las ordenanzas segregacionistas existentes. Así, pedimos, en un primer gesto de igualdad y no discriminación: Que se establezcan disposiciones claras y precisas, que incluyan órganos de protección específicos y sanciones severas, en caso de discriminación por razón de orientación sexual o identidad de género en todas las actividades humanas, incluyendo sin limitación: educación, salud, seguridad social, vivienda, deportes, trabajo y otras.

A esta carta anexamos las firmas de sólo una parte de la ciudadanía que estará al pendiente de todo el apoyo que ustedes den para atacar el flagelo de la discriminación y la homofobia en cualquier recóndito de las instituciones gubernamentales a su cargo.

Contamos con ustedes,

Por Asociación Civil Orgullo Guayana:


miércoles, 16 de julio de 2014

Finalmente entendí ahora me toca explicarlo

Miro al pasado y veo cuánto he caminado. No sé adónde, pero tengo la confianza que llegaré.

Yo, Danny, nací de buenos padres. El menor de nueve hermanos, siempre noté que era algo diferente y eso terminaría metiéndome en problemas, porque todas las circunstancias estaban dadas para convertirme en el blanco de discriminaciones y burlas.

El problema es que a los demás les faltaba empatía: Nuestra cultura fomenta la discriminación hacia el diferente, sin considerar que es la diversidad lo que enriquece la vida. Yo no era el problema

Mi sufrimiento no tenía nombre. Ahora le llaman "acoso", "aplique",  incluso internacionalmente, se le conoce como el "bullying".

Mi madre sabía que yo era diferente, pero no siempre podía tenerla para defenderme de mis hermanos, de mis compañeros de estudio, de mis vecinos y, menos, de los más crueles de todos los acosadores: mis pensamientos e ideas.

Recibía tantas ofensas por algo que ellos suponían de mí y que yo ni idea tenía de que pudiesen tener la razón: ¡sólo era un niño diferente!

Comencé a creer que estaba mal. También aprendí que siendo bueno e inteligente sería del agrado de mis maestras y de adultos que pudiesen detener por ratos el acoso. Lo difícil es que cuando uno mismo cree que está mal, se convierte en una suerte de imán para acosadores.

Por eso, aprendí a cantar para disimular lo fino de mi tono de voz, aprendí a actuar en teatro para expresar en personajes mis sentimientos reales, aprendí a ser muy educado para disimular lo que llamaban afeminado - el término más suave de todos los apelativos peyorativos que aprendí referente a mi persona - aprendí a hablar en público y sin pena para poder expresar lo que sentía y me gustaba: estar rodeado de muchas personas, sólo porque siempre tenía miedo de que me lastimaran si estaba solo. Aprendí a reírme de mí mismo, para no escuchar a quien se reía más duro.

Hoy me doy cuenta que esto fue necesario para forjar mi carácter; y lejos de frustrarme, pienso que la ignorancia de otros te puede llevar a la muerte si no canalizas tus emociones.

Al salir del colegio creí que ya no tendría más encuentros con acosadores, olvidaba que también los acosadores crecían volviéndose docentes universitarios, empresarios, médicos, funcionarios uniformados, asambleístas y hasta presidentes del país. Duramente me tocó recordarlo, por el desconocimiento de mis derechos además de mis responsabilidades, entendí y me tocó superar situaciones peores... Aprendí a usar el don de la palabra para combatir la ignorancia.

Ahora me toca explicar que nadie debe pasar por el abuso de otras personas, que cuando callamos somos cómplices porque la impunidad se hace norma, explicar que tenemos derechos, que aunque parezca un imposible, hay que denunciar, apartar el miedo y pedir ayuda, porque alguien escuchará y recibiremos ayuda y frenaremos juntos el poder del maltratador.

No tengas miedo, ya no estás sola(o). No más.






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